Del frío más polar a la vuelta de la eterna primavera. De la limpieza de Polanco, a la peligrosidad de Tepito. Del cielo despejado de una noche de Navidad en Zihuatanejo, al smoke del DF. De la niñita que vende cacahuetes en la calle, a los que acumulan riquezas transversales. De los agujeros de metro y medio y miles de obstáculos más que se imponen en las aceras, al cine VIP con camareros que te sirven comida, te arropan con la manta y te dan un besito de buenas noches. Del cocktail de frutas exóticas con yogur, a los tacos con guacamole y frijoles. Del agua de Jamaica, al tequila...
País de pintoresco arcoiris, que me hace saltar de extremo a extremo. Un día, saltaré tanto, que me colaré por un agujero de esos que hay por la calle. Entonces, despertaré en Gaztambide y me daré cuenta de que la vida está llena de extremos...
País de pintoresco arcoiris, que me hace saltar de extremo a extremo. Un día, saltaré tanto, que me colaré por un agujero de esos que hay por la calle. Entonces, despertaré en Gaztambide y me daré cuenta de que la vida está llena de extremos...