jueves, 21 de enero de 2010

Extremos

Del frío más polar a la vuelta de la eterna primavera. De la limpieza de Polanco, a la peligrosidad de Tepito. Del cielo despejado de una noche de Navidad en Zihuatanejo, al smoke del DF. De la niñita que vende cacahuetes en la calle, a los que acumulan riquezas transversales. De los agujeros de metro y medio y miles de obstáculos más que se imponen en las aceras, al cine VIP con camareros que te sirven comida, te arropan con la manta y te dan un besito de buenas noches. Del cocktail de frutas exóticas con yogur, a los tacos con guacamole y frijoles. Del agua de Jamaica, al tequila...

País de pintoresco arcoiris, que me hace saltar de extremo a extremo. Un día, saltaré tanto, que me colaré por un agujero de esos que hay por la calle. Entonces, despertaré en Gaztambide y me daré cuenta de que la vida está llena de extremos...

lunes, 11 de enero de 2010

Relativo

A veces cuando una regresa a casa después de un viaje, se da cuenta de que todo es relativo.

Es relativo el frío que estábamos pasando en La Habana comparado con el que paso cada día en la oficina, o con el que pasan ahora otras personas al otro lado del charco.

Que la inseguridad que te proporcionan las calles de La Habana vieja de noche es relativa si me meto en calles que estén en la misma condición en el DF.



Que la historia de Cuba empieza con Jose Martí, sigue con la Revolución y el Che, y ahí se quedó. Que mi conocimiento de todo ello es relativo.



Que los coches que hay ahora en toda la isla cubana son los mismos y menos que los que había hace más de 51 años. Que el tráfico en La Habana es relativo cuando vuelvo al DF. Que el tráfico en Madrid es relativo.



Que la cantidad de productos que encuentras en las tiendas de La Habana (los llamados "chopin") es relativa. Que la cantidad de ron y puros que hay en ellas, no lo es.

Que la vida en México es muy fácil. Que eso también es muy relativo.

Que mi sensación de haber viajado al pasado es relativa. Que llevo tres meses en el DF y me quedan otros nueve. Que el tiempo, es relativo.


jueves, 7 de enero de 2010

Recomendaciones y sugerencias

Después de pasar mi fin de año en Cuba, comienzo el decenio con unas cuantas recomendaciones y sugerencias para todo aquél que algún día se le ocurra la misma idea de visitar La Habana en unas fechas tan señaladas. Aquí van:

Cuando admiréis desde abajo alguno de los bonitos edificios de La Habana vieja, cuidado con los balcones y demás salientes. Nunca hay que fiarse.



Cuando paseéis por el malecón, cuidadito con las olas.



Hombres: si alguna cubana os dice "quiero tu cola" no alarmarse, quizá solamente tenga sed.



Si vais en invierno, mirad el tiempo antes de sacaros el billete, si no queréis que solamente sean vuestros pies los que disfruten del mar del Caribe



Si vais a Valle de Viñales de excursión, procurad pedirle un autógrafo a Pedro Almodóvar, pues andará infiltrado como fotógrafo americano de pelo negro en vuestro grupo, haciendo fotos a diestro y siniestro para inspirarse para su próximo guión.



Y si buscáis un sitio para tomaros un mojito en Noche Vieja con el que brindar el Nuevo Año, procurad que éste no os sorprenda en la calle Obispo, pues los cubanos tendrán sus cubos de agua a rebosar preparados para desprenderse de todo lo malo del año pasado y calar hasta los huesos del más despistado guiri.