Del frío más polar a la vuelta de la eterna primavera. De la limpieza de Polanco, a la peligrosidad de Tepito. Del cielo despejado de una noche de Navidad en Zihuatanejo, al smoke del DF. De la niñita que vende cacahuetes en la calle, a los que acumulan riquezas transversales. De los agujeros de metro y medio y miles de obstáculos más que se imponen en las aceras, al cine VIP con camareros que te sirven comida, te arropan con la manta y te dan un besito de buenas noches. Del cocktail de frutas exóticas con yogur, a los tacos con guacamole y frijoles. Del agua de Jamaica, al tequila...
País de pintoresco arcoiris, que me hace saltar de extremo a extremo. Un día, saltaré tanto, que me colaré por un agujero de esos que hay por la calle. Entonces, despertaré en Gaztambide y me daré cuenta de que la vida está llena de extremos...
País de pintoresco arcoiris, que me hace saltar de extremo a extremo. Un día, saltaré tanto, que me colaré por un agujero de esos que hay por la calle. Entonces, despertaré en Gaztambide y me daré cuenta de que la vida está llena de extremos...
Camareros en el cine?
ResponderEliminarTe lo llevan a la butaca?
Si te lo sirven y luego se van haciendo 1 reverencia yo quiero verlo en fotos, eh?
JuanL
jajaja.....este Juan Luis, es que como es de Madrid se cree que lo ha visto todo!!
ResponderEliminarLos extremos que la vida nos muestra están ante nuestro ojos todos los dias, pero cuando se trata de extremos tan radicales no puedes dejar de mirar.....creo que la crisis acabará con mis intenciones de verte al otro lado del charco:(
VyV
Ay, Andrea, me ha dejado muy tocada tu frase de "un día de esos despertaré en gaztambide"...
ResponderEliminarBesitos,
Carmen