Después de hablar con más de cuatro taxistas para ver cuál de ellos nos hacía la mejor oferta para llevarnos de excursión, nos decidimos por el más simpático, el más barato y el que tenía el nombre más bonito: Juan Bernardo. No fue grata la sorpresa de encontrarse a la mañana siguiente a varios taxistas esperándonos con las cejas en bajo y los morros en alto. Así que después de crear mal rollo entre los miembros del sindicato de taxistas de Tulúm, nos dirigimos a otras ruinas mayas: Chichén Itzá.
Tras pasar por varios controles militares le pregunto a J.B, "¿Y cómo es que hay tantos controles militares por aquí?". A lo cual me responde, "Ay, pues porque hace cosa de tres semanas aparecieron 12 personas decapitadas, señorita". "Narcos en vacaciones", pienso para mis adentros. Después de un pequeño silencio J.B arranca, "Habla usted muy bien el español, señorita, ¿dónde lo practicó?". "Ehh, bueno, pasé en España prácticamente 26 años, con pequeños ires y venires", respondo. "Ahh, OK. Porque el español de España es el mismo de aquí ¿verdad señorita?". "Sí, bueno" le digo, "parecido..."
Tras pasar por varios controles militares le pregunto a J.B, "¿Y cómo es que hay tantos controles militares por aquí?". A lo cual me responde, "Ay, pues porque hace cosa de tres semanas aparecieron 12 personas decapitadas, señorita". "Narcos en vacaciones", pienso para mis adentros. Después de un pequeño silencio J.B arranca, "Habla usted muy bien el español, señorita, ¿dónde lo practicó?". "Ehh, bueno, pasé en España prácticamente 26 años, con pequeños ires y venires", respondo. "Ahh, OK. Porque el español de España es el mismo de aquí ¿verdad señorita?". "Sí, bueno" le digo, "parecido..."
12 personas decapitadas?? Y J.B. lo suelta tan tranquilo. Qué cague!!
ResponderEliminar