viernes, 4 de diciembre de 2009

El hombre más feliz del mundo

Estos son tres chicharrones saltarines.

Salud, dinero y amor.
Por ese orden.
El primero que salte en tu mano.
Ese es.
El más afortunado
rol
en tu vida.
En la mía,
el amor.

O al menos eso me dijo el hombre más feliz del mundo, en la avenida principal de su Tlaquepaque natal. Un día, este hombre, cual monje indígena, se comió unas setas misteriosas. Gracias a ellas experimentó alegría, descontento, dolor, y, sin ningún tipo de ayuda, ni siquiera femenina, y cual toro bravío, veinte veces seguidas, experimentó la felicidad.

Desde entonces, es el hombre más feliz del mundo.

2 comentarios:

  1. Ojalá pudiera abrazar al hombre más feliz del mundo, le diría que en inumerables ocasiones he sido como él, casi siempre bajo la influencia de, que casualidad, "setas misteriosas" pero a mi no me duraron más de 8 horas..............

    VyV

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  2. Chicharrones? No serán más bien frijoles saltarines o al menos chícharos? :P
    Creo que al hombre más feliz del mundo se le fue la pinza cuando te habló de ellos... Es normal, después de tanto peyote...

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