viernes, 4 de diciembre de 2009

Tequila




Era se una vez que se era una tribu de indígenas llamada "tiquilos" que vivían felizmente en una región cálida, la actual región de Jalisco. Una noche, una gran tormenta sorprendió a algunos miembros de la tribu, cuando un rayo partió en dos los agaves que inundaban su paisaje. Cuando la tormenta cesó, más sorprendidos quedaron al ver que de la planta salía abundante líquido. Atraídos por el aroma, se acercaron a las plantas, probaron la bebida, y al quedar embriagados por su dulzor, probaron y probaron otra vez. A la mañana siguiente nadie se acordaba de lo que había pasado, sólo les quedaba una agradable sensación... Esa bebida tenía que ser un regalo de los dioses! Y así fue como empezaron a contar que habían visto en medio de la tormenta a la diosa Mayahuel, que tenía 400 pechos puntiagudos, y que un rayo divino partió su corazón en dos, ofreciendo la rica miel (el mezcal) que, fermentada, es hoy lo que se conoce como el tequila, la bebida que les hace ser tan alegres a los mexicanos.

Claro que el tequila que se exporta no está tan rico como el que se queda aquí en el país, porque cuando lo envían fuera lo mezclan con otros azúcares que no son del agave y, claro, está mucho más fuerte y mucho menos rico. Por eso tú lo tomas con sal y limón, y ellos, a palo seco o con juguito de tomate.

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